El calzado adecuado para la artrosis

El arco del pie cumple la función de un amortiguador. Con cada paso que damos se produce una pequeña conmoción que llega a través de los pies hacia las rodillas, cadera y columna vertebral. Si la estructura del arco del pie es sana, estas vibraciones se amortiguan perfectamente. Sin embargo, no se amortiguan de forma correcta si la estructura del arco del pie se ha alterado por el desgaste a lo largo de los años. Entonces se producirá una menor amortiguación y las articulaciones superiores se sobrecargarán más de lo normal.

Por ello, todas las personas afectadas deberían elegir un calzado con un tacón grueso y blando, que cumpla la función de estabilizar y amortiguar. Por ejemplo, podrían ser zapatillas de deporte u otro tipo de calzado con un tacón amortiguador especial. Sin embargo, no se recomiendan suelas o tacones duros.

 

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